viernes, 19 de diciembre de 2014

cestitas




Hasta ahora, todas las recetas publicadas se refieren a cocina y dulces típicos de nuestro pueblo, y continuaré en la misma línea, ya que el motivo por el que creé este blog fue para dejar constancia de las tradiciones y gastronomía de nuestra tierra.
A pesar de ello voy a introducir algunas recetas de mi cosecha y dedicadas en especial a esas amigas que me las piden con tanto ahínco. 
Estos platos, a veces cogidos de libros de cocina, de la propia tradición o incluso de  páginas de internet, y con ingredientes  que nada tienen que ver con los autóctonos los he ido adaptado a los gustos de mi familia y para que  mis hijos, que  son los mejores críticos puedan chuparse los dedos. 

CESTITAS  RELLENAS




Estas cestitas están hechas de pasta FILO. La podemos encontrar en supermercados y grandes superficies en la sección de refrigerados.
Es una pasta hecha en láminas muy finas, casi transparentes, y el cuidado que hay que tener es de no dejarla demasiado tiempo fuera del envoltorio ya que se seca y se vuelve quebradiza.  
Si seguimos unos sencillos pasos el resultado es espectacular, tanto a la vista como al paladar.

Voy a explicar paso a paso como las hago, sin poner cantidades concretas porque una vez hechas las cestitas se pueden rellenar de cualquier cosa que se os ocurra, incluso podemos aprovechar sobras.

En primer lugar preparamos unas flaneras individuales, un cuenco o plato con aceite de oliva y una brocha.
A continuación sacamos la pasta. Si no la vamos a utilizar toda,  la que nos sobre la metemos dentro del envoltorio y al frigorífico. Si esta bien cerrada, aguanta bien unos días, si no la vamos a utilizar pronto la podemos congelar.

Como las láminas son tan finas yo pongo dos juntas y las corto en rectángulos de unos 15 centímetros de largo por 7 u 8 de ancho. Inmediatamente pincelamos con aceite de oliva y forramos la flanera. (ponemos tres o cuatro rectángulos de pasta en cada molde).  






Una vez hechas las cestitas las ponemos en una bandeja de horno y las metemos a temperatura media (170º) unos 5 minutos o hasta que veamos que están doradas.  Hay que estar muy atentos porque se queman enseguida.

Una vez tostadas, las sacamos del molde y las rellenamos con lo que más nos guste: carne picada y queso rallado, ensaladilla, salmón y queso, ensalada....




                           






de salmón y queso





de ensalada con atún




de carne picada con bechamel y queso rallado


















lunes, 15 de diciembre de 2014

TARTA DE ROSAS





             TARTA DE ROSAS DE MEMBRILLO Y CHOCOLATE         




Esta tarta está hecha a partir de la masa de levadura que encontramos en otras recetas como la de los Bollos o el Sobao.
Es una de las masas que utilizaban nuestras abuelas en la repostería de la época, ya que en todas las casas se guardaba la "ensancha", o masa madre que se necesitaba  para hacer el pan.  Porque aunque nos parezca imposible, casi todas las mujeres cocían semanalmente el pan, y para ello había que empezar a amasarlo de madrugada y después transportar la masa hasta el horno, donde se elaboraban los panes, se dejaban fermentar y se cocían. 
Y claro, mientras esperaban aprovechaban con un poco de masa madre, y los ingredientes básicos: huevos, azúcar, harina, aceite o manteca.... para llevar a casa los dulces para deleite de la familia.


INGREDIENTES

- 3 huevos (2 para la masa y 1 para pintar la tarta)
- 1 vaso de leche
- 1 vaso de azúcar
- 1 vasito de aceite de oliva
- 200 gramos de masa de pan o 30 gramos de levadura de panadería
- 1 cucharadita de azúcar avainillado.
- Harina
- Para el relleno yo he utilizado mermelada de membrillo y crema de cacao (Nocilla), pero podemos poner crema pastelera o la mermelada que más nos guste.

PREPARACIÓN

Si tenemos pan de masa, le añadimos los huevos, aceite, leche, azúcar y vainilla y lo mezclamos bien. (Se puede mezclar con la batidora). Añadimos la harina que necesite  y amasamos hasta que la masa no se nos pegue a las manos. Hacemos una bola y dejamos fermentar en sitio templado hasta que doble su volumen.

Si por el contrario utilizamos la levadura de panadero, la disolvemos en la leche templada y amasamos siguiendo el  proceso anterior.




Cuando la masa ha fermentado bastante (dependiendo de la temperatura ambiente puede tardar de 1 a 3 horas), la volvemos a amasar para quitarle todo el aire, dividimos en porciones y hacemos bolitas.



Una vez hechas la bolitas, les damos forma alargada y estiramos con el rodillo.


Ahora es el momento de poner el relleno y enrollar para darle la forma de rosa. 







Colocamos las rosas en un molde redondo bastante separadas unas de otras , tapamos con un paño y volvemos a dejar que fermente.




Ahora pintamos por encima con huevo batido y espolvoreamos con azúcar y metemos al horno precalentado a 170 grados durante 20 minutos aproximadamente.







Y con la bolitas que me sobraron,  puse una en una flanera individual, un poco de chocolate y otra bolita encima. Las dejé fermentar y mirad que pedazo de magdalenas!!!










miércoles, 5 de noviembre de 2014



QUÉ HACER CON LOS MEMBRILLOS




El membrillo es un fruto que se recolecta en otoño, que posee un aroma intenso y que lo podemos colocar en algún frutero para aromatizar nuestra cocina. 
También es un buen ambientador del coche, debido a que aguantan  durante bastante tiempo sin perder el aroma. 

Esta fruta no se suele comer fresca ya que su sabor es un poco áspero, pero si lo asamos cambia por completo y se vuelve más suave. 

Por lo general se consume en forma de  carne de membrillo.   Aunque para los que les parezca demasiado dulce, como es mi caso, pueden optar por conservarlos en almíbar y en mermelada. 

Y aquí os dejo la receta:


Membrillo en almíbar




Ponemos una olla al fuego con dos litros de agua y ocho cucharadas de azúcar. Añadimos una rama de canela y dejamos hervir 15 minutos.

Mientras se hace el almíbar pelamos y partimos los membrillos en trozos. Para dos litros de agua echaremos un kilo de membrillo (ya pelado y en trozos).

Con el almíbar hirviendo añadimos el membrillo y dejamos hervir cinco minutos más si es para conservarlo, ya que una vez frío lo meteremos en frascos cubriendo de almíbar hasta la tapa y les daremos el baño maría durante 20 minutos.

Si lo vamos a hacer mermelada seguiremos los mismos pasos, pero en lugar de hervir cinco minutos lo dejaremos durante un cuarto de hora. Lo dejamos enfriar, lo sacamos del almíbar y pasamos por la batidora.  

Para conservar la mermelada tenemos que envasar en frascos herméticos y darle el baño maría