sábado, 16 de julio de 2016

16 DE JULIO



LA VIRGEN DEL CARMEN

Hoy voy a dedicar esta entrada a todas las "Carmen" que conozco, pero  en especial a las de mi familia.


La historia de este nombre   comenzó con el nacimiento de Mª del Carmen Ramón Ruiz (mi tatarabuela), un 16 de julio de 1843 y a partir de ella,  nietas ( una de ellas mi abuela), varias biznietas y alguna que otra tataranieta.  Así pues, este es un día de felicitaciones en la familia.


Por otra parte, el 16 de Julio siempre ha tenido un significado especial en Villanueva.  Si nos remontamos a la época de nuestros abuelos,  el día de la Virgen del Carmen era fiesta grande en el pueblo,  aún recuerdo puestos de turroneras en la plaza y en la calle Mayor y la tradicional corrida  en la antigua plaza de toros de la carretera de Infantes.

En aquellos tiempos era un día también especial para los segadores, ya que la cuadrillas no iban a segar, descansaban  en el pueblo y se les agasajaba con la "olla de los segadores", una variante  del cocido con carne de cordero, huesos salados, tocino, morcilla y garbanzos, todo muy bien condimentado.





Hoy, los tiempos han cambiado y  la celebración de La Virgen del Carmen ha quedado reducida a la novena, la misa en su honor y la procesión. Ya no hay puestos de turrones, ni toros, ni olla de segadores.......











viernes, 3 de junio de 2016

GALLETAS






Vamos a ponernos manos a la obra para elaborar unas ricas galletas. Es imprescindible disponer de una máquina con molde para galletas, aunque antiguamente si no se tenía máquina se cortaban rectángulos de masa y se les daba la forma rizada con un tenedor.

Estas galletas son muy apreciadas y se pueden encontrar en las panaderías del pueblo, pero aprovechando que hemos ido al horno os voy a poner la receta.


Ingredientes:

- 1 docena de huevos.
- 1/2 kilo de azúcar.
- 1/2 litro de aceite tostado.
- 1 vaso de leche (200ml).
- 1 cucharada de azúcar vainillado.
- 4 gaseosas. 
- Ralladura de 1 limón.
- Harina (la que necesite para formar una masa compacta y que no se nos pegue a las manos a la hora de manipularla).



Preparación:

Se baten bien los huevos con el azúcar, añadimos la leche, el aceite, la ralladura de limón y la vainilla. 
A continuación vamos echando harina poco a poco y mezclando bien para que no nos queden grumos, junto con la harina añadimos los papelillos de gaseosa (los blancos y los de color).
Cuando la masa haya adquirido la consistencia adecuada la dividimos en porciones para ir echándola en la máquina.






Es conveniente contar con ayuda, ya que es complicado hacer girar la manivela de la máquina al tiempo que vamos cortando las galletas para que nos salan todas mas o menos iguales.




Una vez cortadas las vamos colocando en latas engrasadas con aceite.






Y listas para meter al horno, y a disfrutar de ellas!!! 











viernes, 25 de diciembre de 2015

NOCHEBUENA


Ayer fue Nochebuena, pero no os voy a hablar de la  cena con sus 1001 menús diferentes que solemos presentar en nuestras mesas. 

Voy a reflejar en esta entrada la tradicional comida que realizamos en nuestro pueblo, y que no es otra que el "guisao", o potaje de garbanzos y bacalao con pepinillos, al que se pueden añadir infinitos ingredientes, según cada casa: judías blancas, almejas, huevo cocido, espinacas....., eso sí, sin nada de carne, porque nuestros antepasados comían de vigilia el día 24 y no probaban la carne hasta el 25, una vez que había nacido el Niño Jesús.

Otros platos que se preparan para la comida de Nochebuena es el bacalao rebozado, la tortilla de patatas, el arroz con miel, y no puede faltar la "Nochebuena", una torta hecha con leche, huevos, azúcar, anís en grano, masa de pan y adornada con almendras, nueces o bolitas de anís.

Al finalizar la comida, se comía la Nochebuena siguiendo un ritual: el  mayor de la casa la bendice sobre la cabeza del más pequeño y daba un trozo a cada miembro de la familia. Además se guardaba un poco de ella para echar a los animales que hubiese.

En mi casa yo lo veía hacer a mis abuelos y aún hoy lo hace mi padre sobre mis hijos.
Es una tradición muy entrañable y que no deberíamos perder.