jueves, 13 de abril de 2017

ROSAS MANCHEGAS



Un dulce típico de Semana Santa que no podemos resistirnos a probar en un día como hoy.

INGREDIENTES:
- 3 Huevos
- 3 cucharadas de azúcar.
- 3 cucharadas de aceite.
- 1 vaso de leche.
- Ralladura y zumo de 1 limón.
- 1 gaseosa (2 papelillos).
- Harina, la necesaria para hacer una masa muy ligera.
-Aceite para freír.

PREPARACIÓN

Mezclamos los ingredientes hasta que nos quede una masa homogénea.



Ponemos al calentar el aceite y metemos dentro el molde de rosas para que esté bien caliente.
Sacamos del aceite y metemos el molde en la masa para que quede bien impregnado. Seguidamente lo sumergimos en el aceite hasta que se despegue la masa del molde.


Sacamos y dejamos escurrir del aceite.


Espolvoreamos con azúcar y canela y a degustar!!!







sábado, 3 de diciembre de 2016

TORTA DE TOCINO











Hoy vamos a degustar una torta de tocino. Es una torta muy simple, pero no por ello menos rica que cualquier otra elaboración dulce y más laboriosa.
Si estamos en Villanueva,  la podemos encontrar en alguna panadería, aunque os animo a hacerla por lo fácil que se hace y lo rica que está recién sacada del horno. 

Para hacerla sólo necesitamos masa de pan y tocino  salado de buena calidad, mejor entreverado. 

El pan de masa lo podemos comprar en cualquier panadería ( si estamos en el pueblo), o lo podemos hacer nosotros mismos. Para ello disolvemos 25 gramos de levadura de panadería en 1 vaso de agua templada, añadimos media cucharadita de sal y la harina necesaria hasta conseguir una masa que no se nos pegue a las manos. Hacemos una bola y la dejamos reposar tapada con un paño y en lugar templado hasta que duplique su volumen.




Una vez que la masa haya fermentado, la dividimos en porciones, más o menos grandes, dependiendo del tamaño que queramos darle a nuestras tortas.
Cortamos en tocino en taquitos y lo distribuimos por encima de las porciones de masa.


      

Amasamos y damos forma a las tortas.




Y metemos al horno precalentado a 180º hasta que veamos que ha tomado color dorado.





Y ahora, esperamos a que estén templadas y a empezar a degustarlas. Están deliciosas, sobre todos para aquellos que les guste el sabor salado.













lunes, 31 de octubre de 2016

1 de noviembre de 1755



El día 1 de noviembre del año 1755 se produjo el terremoto de Lisboa, llamado así porque la capital portuguesa fue una de las  más perjudicadas en cuanto a víctimas y daños materiales, ya que el terremoto dio lugar a un incendio posterior que arrasó la ciudad. Se calcula que tendría una magnitud de 9 en la escala de Ritcher, y perecieron entre 60.000 y 100.000 personas.

El epicentro se produjo en el océano Atlántico,  la zona sur de Portugal fue la más afectada, así como las provincias de Cádiz y Huelva, que se vieron sorprendidas por el posterior maremoto o tsunami. En estas zonas costeras la mayor parte de las poblaciones quedaron arrasadas, y el seísmo afectó a todo el territorio español. 

La documentación que consta en el Archivo Histórico Nacional se había recogido pueblo a pueblo, a partir de una encuesta que el rey Fernando VI (que había sentido
el temblor en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial),
ordenó llevar a cabo el día 8 de noviembre al Gobernador del Supremo Consejo de Castilla, el Obispo de Cartagena, solicitando información sobre lo acaecido en España a causa del terremoto. 

Para llevar a cabo esta encuesta se confeccionó un cuestionario, que se debía contestar, dirigido a las personas de mayor razón de las capitales y pueblos de  toda España. Casi literalmente, la encuesta contenía las siguientes
preguntas:

1. ¿Se sintió el terremoto?
2. ¿A qué hora?
3. ¿Qué tiempo duró?
4. ¿Qué movimientos se observaron en los suelos, paredes, edificios, fuentes
y ríos?
5. ¿Qué ruinas o perjuicios se han ocasionado en las fábricas?
6. ¿Han resultado muertes o heridas en personas y animales?
7. ¿Ocurrió otra cosa notable?

8. Antes de él ¿hubo señales que lo anunciasen?

Seguidamente podemos ver la transcripción del relato de los hechos que enviaron a Fernando VI desde Villanueva de la Fuente


"Muy Señor mío:

Recibimos la de V. M., con inserción del Real Decreto que, por mano del Ilustrísimo Señor Gobernador del Real y
Supremo Consejo de Castilla, a fin de que se comunique circular para que las Justicias den puntual noticia de los efectos que en sus respectivas jurisdicciones causó el temblor de tierra que se experimentó en primero del próximo pasado.

Y, cumpliendo con su tenor, hemos solicitado inquirir con la mayor exactitud de personas de la mayor experiencia que
en la cortedad de este pueblo se hallan.
Lo que sobre el consabido asunto han prudenciado, tocado y experimentado con cuyos fundamentos debemos informar.

Que el temblor principió a las nueve y media y su duración sería como la mitad de medio cuarto de hora, poco más,
antes oyéndose un ruido como de tambores, y acaecido a el tiempo en que se estaba celebrando la misa mayor, causando el rumor tal confusión que los diáconos y Preste, sin prevención del motivo, y haciendo crujir el retablo y techumbre, y viendo algún lento movimiento de los edificios, desampararon el altar, inteligenciados en que la fábrica se demolía y fueron a buscar refugio, lo que fue incitativo para que el auditorio, que ya había empezado a temer y buscar más seguro asilo, se amontonase a las puertas, dejando la Iglesia desamparada.

Y, a breve distancia, se restituyeron viendo pasado el peligro, y conocido haber sido temblor de tierra. Y se prosiguió la misa que estaba en los principios.
Sin que se haiga advertido quebranto en edificios ni desgracia en persona y sí en dos animales, uno borrical y otro lanar, que, dando vueltas durante el temblor, quedaron muertos.
Y en un venero copioso que sale inmediato a esta villa salió el agua muy turbia, y duró como tres horas más.
Que es cuanto podemos informar en obedecimiento de lo que se nos manda con la integridad que es correspondiente.

Dios guarde a V. M. muchos años.

Villanueba la fuente [= Villanueva de la Fuente], y noviembre 29, de 1755.

Besa la mano de V. M. sus más afectos servidores,
Don Juan Antonio de la Dueña Ysova,  Matheo Francisco Ximénez"

Señor Don Juan Palanco [= Corregidor de Alcaraz, quien lo remitió el 14-XII-1755].




Fuente: Los efectos en España del terremoto de Lisboa (1 de noviembre de 1755)
José Manuel Martínez Solares